“Todas la mañanas sueño al despertar
que del cielo un ángel me viene a besar.
Al abrir los ojos miro dónde está
y en el mismo sitio veo a mi mamá.”


El pasado 16 de mayo se homenajeó en nuestro colegio a las queridas mamás imeldinas. El agasajo se llevó a cabo en el Auditorio, en donde las homenajeadas celebraron y se divirtieron con el espectáculo preparado con mucho cariño por nosotros, sus hijos, para ellas.

Afortunadamente, los alumnos de 5to de secundaria tuvimos la bendición de ser los organizadores del día en el que honramos a las mamitas imeldinas.

En esta ocasión, decidimos realizar la celebración en la tarde, para que así ninguna mamá tuviese dificultades que le impidiesen acudir a la invitación.

La celebración comenzó a las 4:00 de la tarde con unas palabras de bienvenida dirigidas por nuestra Directora, Schwester Luz Elena O.P.

Luego, sin más preámbulo, comenzó el espectáculo hecho por los alumnos del CBI. Ellos nos sorprendieron con tanto talento. Principalmente los más pequeñitos que dejaron a las mamis muy sorprendidas.

Disfrutamos muchos números artísticos: el baile moderno de 6to de primaria, la danza folcklórica de 4to de secundaria, la rifa que se sorteó en ese mismo momento, canciones de 2do de secundaria, kinder, en fin… todos se hicieron presentes para demostrar –en estilos diferentes- el gran amor que sentimos por nuestras madres.

Finalmente, concluyó la jornada con un video que 5to de secundaria preparó especialmente para sus mamás, ellas no podían creer lo que estaban viendo, ese detalle realmente las emocionó y, cuando creían que todo había terminado, hubo una impactante aparición: ¡Llegaron los mariachis! Y con ellos, la noche se terminó de alegrar.

Realmente fue una celebración para recordar. Ese día fue muy especial para todas las mamás. Todas se divirtieron y se emocionaron al ver a sus hijos actuando para ellas.

¿Saben? No debería haber sólo un día para celebrar a mamá, sino que deberíamos honrarla todos los días, ya que ellas nos han regalado dos vidas: la primera, es aquella por la que estamos vivos; ¿y la segunda?, la suya.

Por:
Astrid Ticse y
Analía Castillo
 
   
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