Para muchos la etapa escolar es lo más lindo de la vida. Es una época en donde obtenemos diversos conocimientos que nos servirán en nuestra vida presente y futura. Para ser sinceros el colegio es el lugar donde cada uno de nosotros va formando el camino hacia lo que quiere lograr. La mayoría ya desde la secundaria define cuál es su verdadera vocación… aunque a veces es muy complicado por las diferentes alternativas que hay.

Nuestro querido colegio, nos da la posibilidad de poder explorar todos los campos: la música, el arte, la danza, la ciencia, los idiomas, etc. y eso nos ayuda ya que así podemos estar más seguros de lo que deseamos hacer con nuestras vidas.

Es cómo nuestro colegio nos forma, por eso es que muchos ex alumnos destacan en diferentes campos. Este artículo lo hemos querido dedicar a todas las ex alumnas que realmente están destacando y lo seguirán haciendo, pero como no hay mucho espacio para colocarlos a todos, sólo tomamos a 2 ex alumnas como ejemplo.

A continuación nos contarán sus experiencias:

Karina Rivera:

Hola a todos, qué gusto poder saludarlos a través de estas líneas y contarles un poco sobre mí.
Dejen que me presente, soy Karina Rivera, ex alumna del colegio Beata Imelda y actualmente conductora de televisión. Estoy más que feliz de poder contarles algunas cosas sobre mi vida escolar. Todo empezó, desde que estaba en Kinder, por las fotos que he visto y los vagos recuerdos de aquel entonces noté que me gustaba mucho participar en las actuaciones, pero eso no fue siempre así, ya que con el paso del tiempo y encontrándome en secundaria no me era nada fácil enfrentarme al público, incluso en mi propio salón!!! Sí, aunque se escuche gracioso, me volví una persona totalmente tímida y cada vez que los profesores me pedían dar algún resultado o leer un texto en voz alta yo automáticamente me sonrojaba y temblaba terriblemente ¿no les ha pasado alguna vez eso a ustedes?... No respondan!!!! Bueno, a pesar de lo que me sucedía, estaba más que convencida de que estar con el público ya sea cantando o actuando era lo mío así que, cada vez que el salón tenía que presentar algo en el auditorio, yo me anotaba en la lista (era como una lucha interna que yo debía enfrentar y vencer) y así fue!! -aunque no sucedió inmediatamente al salir del colegio-, con el pasar del tiempo, siempre me quedó eso de la actuación y cuando se me presentó la oportunidad de hacer un casting (que en ese momento no sabía qué significaba), me puse tan pero tan nerviosa que hasta olvidé mi teléfono y mi dirección, -aunque suene extraño fue así, los nervios me dominaron- y fue allí cuando recordé toda mi época escolar y, como aprendí a luchar, pedí me dieran una nueva oportunidad y lo hice estupendo!!! Desde ese momento no me detuve y hasta el día de hoy me pongo nerviosa al empezar un nuevo reto en mi vida profesional, pero cuando eso sucede cierro los ojos y recuerdo los maravillosos momentos vividos en el colegio, la primera vez que subí a un escenario, mis compañeras del salón y todo lo que aprendí al lado de los excelentes profesores que tuve. Muchos de ustedes querrán salir ya del colegio y no regresar en un buen tiempo pero, ¿saben una cosa? cuando dejen su segundo hogar, el colegio que los vio crecer… añorarán más que nunca estar sentados en sus carpetas.


Pauchi Sasaki :



¿Te gustaba el curso de música en el colegio?
Me gustaban las clases con Lucía (Nieto). Éramos siempre batallones caminando a su sala de clases, que al llegar armábamos un huracán de ruidos. Me imagino no sería fácil manejar semejante número de niñas produciendo siempre sonidos no siempre amigables. Y es que en su sala, creo yo, nos sentíamos un poco más libres. Me gustaba cuando tocábamos el Orff.


¿Por qué elegiste el violín y no otro instrumento como por ejemplo la flauta?
Primero toqué la flauta. A los dos años mi mamá me metió en clases, luego estudié piano a los 4 y cuando escuché el violín, pues me enamoré de su sonido y me quedé con él. Me gusta mucho la flauta, el piano y otros instrumentos, pero hay cosas que uno no puede evitar: a veces no te gusta comer betarraga, otras, te encanta el chocolate. El gusto es así de arbitrario.

¿Qué recuerdas del colegio?
Recuerdo más que nada ese aire de isla que tiene el colegio. Cientos de alumnas llegando en buses desde tan diversas partes de todo Lima, con realidades tan diferentes, conviviendo día a día en un ambiente tan bonito y neutro.

¿En qué te ayudó el colegio para encontrar tu vocación? ¿Por qué decidiste ser una violinista?
Las madres y profesores siempre me han apoyado mucho. Recuerdo que me permitieron hacer siempre lo que tenía que hacer, como cuando me permitieron faltar por un viaje, como el que hice a Japón en el 92 para conocer al maestro Suziki, pues ellas lo entendían y me daban permiso. Si me veían cansada por entrenar en la pre selección de nado sincronizado, entendían si entregaba un poco tarde mis trabajos. Si me quedaba a veces dormida de cansancio en la clase por amanecerme estudiando para ingresar a la universidad, también lo entendían. Creo que esa comprensión me dio la libertad de buscar lo que quería hacer.

¿Qué valores puedes rescatar de la época del colegio, que en la actualidad te sirvan?
El respeto y la amistad. Hacer también las cosas con dedicación y fe.

¿Para ti qué es una persona exitosa?
Ese es un concepto muy variable. Para mí, una persona exitosa es la que tiene la capacidad de ser feliz: es capaz de contentarse con la belleza que le rodea día a día y a la vez soñar con lo que le gustaría hacer y realizarlo.

Y por último ... ¿qué mensaje darías por los 70 años, que este año está cumpliendo el colegio?
Me imagino al colegio como un ser vivo, como un jardín que cuesta esfuerzo y trabajo mantenerlo vivo y bello. Hacerlo por 70 años sólo ha podido ser posible gracias a vidas entregadas a esa misión. Creo que muchas tenemos gran gratitud a todas las madrecitas que nos han cuidado. Pero creo que lo más importante es que han sabido afrontar diversas circunstancias con no sólo esfuerzo, sino con gran flexibilidad e imaginación. Le deseo al colegio muchos años más de vida, llena ésta de mucha alegría y creatividad.

Por:
Helen Chávez
 
   
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